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C\ Sertorio,18- Consuegra- Reservas : 925.48.14.79
 

Le ofrecemos una breve guía para orientarle en su visita a Consuegra, esperando así que su estancia sea lo más completa posible.
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Consuegra

Consuegra se halla en el Sureste de la provincia de Toledo, entre las comarcas naturales de la Mancha y los Montes de Toledo. El hecho de estar entre estas dos zonas geográficas condiciona el clima siendo este mediterraneo - continental, caracterizándose por lo extremo de sus temperaturas y por tener veranos e inviernos largos. Su población actual es de 10.200 habitantes y la extensión del término municipal es de 364 Kms. Cuadrados, la mayor parte de su superficie se dedica a la explotación agropecuaria, los cultivos principales se corresponden a la llamada triada mediterránea, cereal, vid y olivo, ampliándose estos con el azafrán La distancia a los principles núcleos urbanos y las vías de acceso para llegar a Consuegra desde estos son las siguientes: a Toledo ctra. CM - 400, dirección Alcazar de San Juan, distancia 62 kms., a Madrid ctra. N -IV, dirección Andalucia, distancia 120 Kms, a Ciudad Real ctra. N- 401, dirección Madrid, distancia 62 kms.

Historia

La ciudad nació bajo los auspicios de la romanización. Gracias al cerro Calderico, primer asentamiento de los consaburenses desde los tiempos de la trashumancia prehistórica, el enclave fue un punto de gran importancia que ponía en contacto los paseos de la meseta sur y el centro penínsular. Todo ello posibilitó que los resultados fuesen dejando sus huellas y testimonio. Hoy los escasos restos del viejo poblado celtíbero que han llegado hasta nosotros en el cerro nos han cedido su impronta, material de un proceso cultural que alcanzó en la segunda edad del hierro (Siglo V a de C.) un gran desarrollo, evolución "in situ" de los pueblos anteriormente asentados. Poco después, durante el siglo IV a. de C., se originan cambios producidos por la expansión cultural de los Iberos, operándose cierta fusión étnica que conllevó una integración que alcanzó a lo largo de los siglos III - I a. de C., un desarrollo tan amplio que culminó con la urbanización de los núcleos prerromanos, fenómeno interrumpido definitivamente por las guerras cartaginesas y la conquista de Roma. La Romanización se produce como superación del proceso de anexión de los territorios a través del enfrentamiento bélico. Desde ese momento la evolución del pequeño recinto urbano debió ser rápida, abandonando definitivamente el viejo poblado del Cerro Calderíco y constituyendo en la llanura la base de la Consabura romana, dotada de elementos característicos que la cultura clásica otorgaba a los centros neurálgicos de enlace entre ciudades o lugares importantes. Durante los inicios del imperio, la vida y la organización social básica debieron mantener cierto carácter indígena que se trasformaría con la concesión del Derecho Latino (Ius Latii) en el año 73 por Vespasiano, momento que aparece por primera vez en los textos clásicos el nombre de Consabura, alcanzando dicho privilegio a la vez que Toledo y como únicos representantes de la Carpetania. Consuegra, además de ser un núcleo importante en el entramado vial del centro, uniendo Toledo con el sur y este peninsular, se fue convirtiendo gradualmente en un área de producción agrícola con varias fases de desarrollo y florecimiento de villas. La ciudad, no obstante, siguió fortaleciendo con varias fases su estructura urbana, produciéndose una serie de obras de ingeniería (presa, acueducto, puentes, vías, etc.) que potenciaron su consolidación. Producto de su pasado son los restos que hoy perviven, el material que ha llegado hasta nosotros y la propia configuración urbanística que hemos heredado. Con el hundimiento del Mundo Romano y la llegada de los pueblos bárbaros se trasformaron los hábitos, caracteres políticos - sociales y económicos que hasta aquel momento se habían desarrollado. Además, la meseta a lo largo de la Monarquía Visigoda fue el centro de una serie de plagas que imposibilitaron la continuidad urbana como se había realizado hasta la fecha. La falta de población y el resquebrajamiento de la base lógica que habría auspiciado el fenómeno de los núcleos urbanos, facilitó que en el año 711, cuando se produce la llegada de los árabes, Consuegra fuese un núcleo de apoyo a la metrópoli toledana. Durante la edad Media la ciudad volverá muy lentamente a repoblarse, pero basada en el carácter estratégico que daba el Castillo. Después de haber estado silenciada durante siglos, vuelve Consuegra a los textos como una zona estratégica importante sobre la que se produjeron destacados episodios bélicos a finales del siglo XI. Durante los reinados de Alfonso VI - VII y VIII (siglos XI - XII), la ciudad y su castillo serán uno de los centros neurálgicos de los movimientos de frontera que se efectuaron en la Mancha Alta. En 1.183 se realiza la donación a la Orden de San Juan de Jerusalén del Alfoz consaburense. Desde este momento hasta las Navas de Tolosa, lograron los hospitalarios mantener el territorio del castillo de Consuegra bajo su tutela, destacando de manera especial la defensa tras la batalla de Alarcos (1.195), último momento crítico de la frontera sur del reino de Toledo. Después de las Navas (1.212), los conflictos bélicos ya quedaban muy lejos de la comarca natural que pertenecía al Alfoz de nuestra fortaleza reconquistada definitivamente la Mancha Alta se iniciaba un nuevo capítulo en la historia de Consuegra y su entorno. Desde principios del siglo XIII se promovieron los trabajos de repoblación bajo los auspicios de los sanjuanistas. El fuero de Consuegra se extendió por toda la comarca. La colonización del área y la explotación de parajes abandonados posibilitaron el desarrollo del Alfoz. El castillo, sede de la Orden de San Juan, se trasformó en centro administrativo, encauzando los designios del término hasta que cada villa nacida bajo la protección y sobre la base de la política demográfica y colonizadora seguida desde Consuegra, fue alcanzando poco a poco su plena autonomía. Desde los últimos Austrias y primeros Borbones, el priorato acabó convirtiéndose en un Mayorazgo en manos de la realeza, adaptándose con el paso del tiempo a las necesidades de la época. A finales del siglo XVIII el resquebrajamiento del antiguo régimen hizo languidecer y perder razón de ser de la vieja organización que fenecía victima del proceso desamortizador de mediados del siglo XIX. Todavía Consuegra tenía que asistir, por una pavorosa inundación, a la trasformación urbanística más notable de los últimos siglos. Esto ha permitido que el centro de la población se extendiera la zona verde más importante de la ciudad, la creación de una nueva barriada y la reorganización de zonas próximas al río. (Fuentes Oficina de Turismo de Consuegra)

Molinos de viento

Se hallan en pie once de los trece molinos que en su día coronaban el cerro. El denominado "Sancho" conserva maquinaria del siglo XVI en perfecto estado, sirviendo al acto de la molienda de trigo que anualmente se celebra en la ciudad coincidiendo con la Fiesta de la Rosa del Azafrán. Otros molinos de interés son "El Caballero del Verde Gabán" con ediciones del Quijote en diferentes idiomas, así como una edición en Braille de 22 volúmenes; "Chispas" que acoge obra de Gregorio Prieto; "Bolero" aloja la oficina de turismo y "Espartero", ambos restaurados por la Escuela Taller de Consuegra, este último con exposición de trabajos realizados por escuelas taller de la provincia.

El Castillo

Sede de la Orden de San Juan de Jerusalén desde el siglo XII al XIX. Presenta planta irregular y fábrica medieval elevada sobre un primitivo recinto romano y árabe. Su imagen actual es el resultado de una profunda trasformación gradual a lo largo de estos siglos. Su última ampliación se realiza en el siglo XVII para dar cobijo a una nueva ermita.

Monumentos

Ayuntamiento

Obra de 1670, presenta fábrica de típico aparejo toledano con doble hilada de ladrillo y cajas de piedra. Destaca el arco y la torre del reloj elementos añadidos con posterioridad pero que singularizan la obra.

Colegio del Santísimo Cristo de la Vera CruzSiglo XIX

Edificio con características constructivas típicas del mudéjar toledano, construido sobre restos de la antigua Casa de Tercia.

Corredores

Obra del siglo XVII. Constituye uno de los conjuntos más destacados de la ciudad, con bella balconada y soportales al descubierto. En la actualidad se ubica en sus dependencias el Museo Municipal.

Torreón Casa de la Tercia

Formaba parte del antiguo Palacio Prioral integrado por tres elementos fundamentales: la iglesia -Santa María- de la que aún se conserva parte del ábside mudéjar, la residencia y torre donde estuvo la contaduría en el siglo XVII y por último la tercia, con sus almacenes y demás dependencias.

Iglesia del Santísimo Cristo de la Vera Cruz

Destaca su portada, toda ella en piedra y de inspiración neobarroca (1760-1803)

Convento PP. Franciscanos

Fundado en el siglo XVIII ha sufrido importantes transformaciones a través de las diversas donaciones realizadas.

Santa María la Mayor

Obra de 1723, con el aparejo típico toledano y estructura similar a las iglesias de una sola nave.

Convento de las Reverendas Madres Carmelitas Descalzas

Fundado en 1597 en base al Testamento de D. Fernando Alvarez de Toledo. Presenta, con una sola nave y potentes estribos de apoyo, la típica construcción carmelitana.

Iglesia de San Juan

Se construyó en 1567. La fachada mantiene el esquema tradicional castellano-mudéjar con torre dividida en cuatro cuerpos simétricos.

Alfar

Edificio de tradición popular donde se conservan dos hornos de tipologías muy antiguas. En la actualidad se puede contemplar una exposición de cerámica.

Centro de Salud

Edificio de principios del siglo XX. Arquitectura de aparejo, típico mudéjar toledano.

Centinela

Restos de la antigua muralla de la fortaleza que se prolongaba por el lado norte del Cerro Calderico. Siglo XIII.

Convento de las Reverendas Madres de la Consolación

Bello conjunto de inspiración gótico-mudéjar de principios de siglo XX.