Consuegra
Consuegra se halla en el Sureste
de la provincia de Toledo, entre las comarcas naturales de la Mancha
y los Montes de Toledo. El hecho de estar entre estas dos zonas
geográficas condiciona el clima siendo este mediterraneo - continental,
caracterizándose por lo extremo de sus temperaturas y por tener
veranos e inviernos largos. Su población actual es de 10.200 habitantes
y la extensión del término municipal es de 364 Kms. Cuadrados, la
mayor parte de su superficie se dedica a la explotación agropecuaria,
los cultivos principales se corresponden a la llamada triada mediterránea,
cereal, vid y olivo, ampliándose estos con el azafrán La distancia
a los principles núcleos urbanos y las vías de acceso para llegar
a Consuegra desde estos son las siguientes: a Toledo ctra. CM -
400, dirección Alcazar de San Juan, distancia 62 kms., a Madrid
ctra. N -IV, dirección Andalucia, distancia 120 Kms, a Ciudad Real
ctra. N- 401, dirección Madrid, distancia 62 kms.
Historia

La ciudad nació bajo los auspicios
de la romanización. Gracias al cerro Calderico, primer asentamiento
de los consaburenses desde los tiempos de la trashumancia prehistórica,
el enclave fue un punto de gran importancia que ponía en contacto
los paseos de la meseta sur y el centro penínsular. Todo ello posibilitó
que los resultados fuesen dejando sus huellas y testimonio. Hoy
los escasos restos del viejo poblado celtíbero que han llegado hasta
nosotros en el cerro nos han cedido su impronta, material de un
proceso cultural que alcanzó en la segunda edad del hierro (Siglo
V a de C.) un gran desarrollo, evolución "in situ" de los pueblos
anteriormente asentados. Poco después, durante el siglo IV a. de
C., se originan cambios producidos por la expansión cultural de
los Iberos, operándose cierta fusión étnica que conllevó una integración
que alcanzó a lo largo de los siglos III - I a. de C., un desarrollo
tan amplio que culminó con la urbanización de los núcleos prerromanos,
fenómeno interrumpido definitivamente por las guerras cartaginesas
y la conquista de Roma. La Romanización se produce como superación
del proceso de anexión de los territorios a través del enfrentamiento
bélico. Desde ese momento la evolución del pequeño recinto urbano
debió ser rápida, abandonando definitivamente el viejo poblado del
Cerro Calderíco y constituyendo en la llanura la base de la Consabura
romana, dotada de elementos característicos que la cultura clásica
otorgaba a los centros neurálgicos de enlace entre ciudades o lugares
importantes. Durante los inicios del imperio, la vida y la organización
social básica debieron mantener cierto carácter indígena que se
trasformaría con la concesión del Derecho Latino (Ius Latii) en
el año 73 por Vespasiano, momento que aparece por primera vez en
los textos clásicos el nombre de Consabura, alcanzando dicho privilegio
a la vez que Toledo y como únicos representantes de la Carpetania.
Consuegra, además de ser un núcleo importante en el entramado vial
del centro, uniendo Toledo con el sur y este peninsular, se fue
convirtiendo gradualmente en un área de producción agrícola con
varias fases de desarrollo y florecimiento de villas. La ciudad,
no obstante, siguió fortaleciendo con varias fases su estructura
urbana, produciéndose una serie de obras de ingeniería (presa, acueducto,
puentes, vías, etc.) que potenciaron su consolidación. Producto
de su pasado son los restos que hoy perviven, el material que ha
llegado hasta nosotros y la propia configuración urbanística que
hemos heredado. Con el hundimiento del Mundo Romano y la llegada
de los pueblos bárbaros se trasformaron los hábitos, caracteres
políticos - sociales y económicos que hasta aquel momento se habían
desarrollado. Además, la meseta a lo largo de la Monarquía Visigoda
fue el centro de una serie de plagas que imposibilitaron la continuidad
urbana como se había realizado hasta la fecha. La falta de población
y el resquebrajamiento de la base lógica que habría auspiciado el
fenómeno de los núcleos urbanos, facilitó que en el año 711, cuando
se produce la llegada de los árabes, Consuegra fuese un núcleo de
apoyo a la metrópoli toledana. Durante la edad Media la ciudad volverá
muy lentamente a repoblarse, pero basada en el carácter estratégico
que daba el Castillo. Después de haber estado silenciada durante
siglos, vuelve Consuegra a los textos como una zona estratégica
importante sobre la que se produjeron destacados episodios bélicos
a finales del siglo XI. Durante los reinados de Alfonso VI - VII
y VIII (siglos XI - XII), la ciudad y su castillo serán uno de los
centros neurálgicos de los movimientos de frontera que se efectuaron
en la Mancha Alta. En 1.183 se realiza la donación a la Orden de
San Juan de Jerusalén del Alfoz consaburense. Desde este momento
hasta las Navas de Tolosa, lograron los hospitalarios mantener el
territorio del castillo de Consuegra bajo su tutela, destacando
de manera especial la defensa tras la batalla de Alarcos (1.195),
último momento crítico de la frontera sur del reino de Toledo. Después
de las Navas (1.212), los conflictos bélicos ya quedaban muy lejos
de la comarca natural que pertenecía al Alfoz de nuestra fortaleza
reconquistada definitivamente la Mancha Alta se iniciaba un nuevo
capítulo en la historia de Consuegra y su entorno. Desde principios
del siglo XIII se promovieron los trabajos de repoblación bajo los
auspicios de los sanjuanistas. El fuero de Consuegra se extendió
por toda la comarca. La colonización del área y la explotación de
parajes abandonados posibilitaron el desarrollo del Alfoz. El castillo,
sede de la Orden de San Juan, se trasformó en centro administrativo,
encauzando los designios del término hasta que cada villa nacida
bajo la protección y sobre la base de la política demográfica y
colonizadora seguida desde Consuegra, fue alcanzando poco a poco
su plena autonomía. Desde los últimos Austrias y primeros Borbones,
el priorato acabó convirtiéndose en un Mayorazgo en manos de la
realeza, adaptándose con el paso del tiempo a las necesidades de
la época. A finales del siglo XVIII el resquebrajamiento del antiguo
régimen hizo languidecer y perder razón de ser de la vieja organización
que fenecía victima del proceso desamortizador de mediados del siglo
XIX. Todavía Consuegra tenía que asistir, por una pavorosa inundación,
a la trasformación urbanística más notable de los últimos siglos.
Esto ha permitido que el centro de la población se extendiera la
zona verde más importante de la ciudad, la creación de una nueva
barriada y la reorganización de zonas próximas al río. (Fuentes
Oficina de Turismo de Consuegra)
Molinos de viento
Se hallan en pie once de los trece molinos que en su día coronaban
el cerro. El denominado "Sancho" conserva maquinaria del siglo XVI
en perfecto estado, sirviendo al acto de la molienda de trigo que
anualmente se celebra en la ciudad coincidiendo con la Fiesta de
la Rosa del Azafrán. Otros molinos de interés son "El Caballero
del Verde Gabán" con ediciones del Quijote en diferentes idiomas,
así como una edición en Braille de 22 volúmenes; "Chispas" que acoge
obra de Gregorio Prieto; "Bolero" aloja la oficina de turismo y
"Espartero", ambos restaurados por la Escuela Taller de Consuegra,
este último con exposición de trabajos realizados por escuelas taller
de la provincia.
El Castillo
Sede de la Orden de San Juan de Jerusalén desde el siglo XII al
XIX. Presenta planta irregular y fábrica medieval elevada sobre
un primitivo recinto romano y árabe. Su imagen actual es el resultado
de una profunda trasformación gradual a lo largo de estos siglos.
Su última ampliación se realiza en el siglo XVII para dar cobijo
a una nueva ermita.
Monumentos
Ayuntamiento
Obra de 1670, presenta fábrica de típico aparejo toledano con
doble hilada de ladrillo y cajas de piedra. Destaca el arco y la
torre del reloj elementos añadidos con posterioridad pero que singularizan
la obra.
Colegio del Santísimo Cristo de la Vera CruzSiglo XIX
Edificio con características constructivas típicas del mudéjar
toledano, construido sobre restos de la antigua Casa de Tercia.
Corredores
Obra del siglo XVII. Constituye uno de los conjuntos más destacados
de la ciudad, con bella balconada y soportales al descubierto. En
la actualidad se ubica en sus dependencias el Museo Municipal.
Torreón Casa de la Tercia
Formaba parte del antiguo Palacio Prioral integrado por tres elementos
fundamentales: la iglesia -Santa María- de la que aún se conserva
parte del ábside mudéjar, la residencia y torre donde estuvo la
contaduría en el siglo XVII y por último la tercia, con sus almacenes
y demás dependencias.
Iglesia del Santísimo Cristo de la Vera Cruz
Destaca su portada, toda ella en piedra y de inspiración neobarroca
(1760-1803)
Convento PP. Franciscanos
Fundado en el siglo XVIII ha sufrido importantes transformaciones
a través de las diversas donaciones realizadas.
Santa María la Mayor
Obra de 1723, con el aparejo típico toledano y estructura similar
a las iglesias de una sola nave.
Convento de las Reverendas Madres Carmelitas Descalzas
Fundado en 1597 en base al Testamento de D. Fernando Alvarez de
Toledo. Presenta, con una sola nave y potentes estribos de apoyo,
la típica construcción carmelitana.
Iglesia de San Juan
Se construyó en 1567. La fachada mantiene el esquema tradicional
castellano-mudéjar con torre dividida en cuatro cuerpos simétricos.
Alfar
Edificio de tradición popular donde se conservan dos hornos de
tipologías muy antiguas. En la actualidad se puede contemplar una
exposición de cerámica.
Centro de Salud
Edificio de principios del siglo XX. Arquitectura de aparejo,
típico mudéjar toledano.
Centinela
Restos de la antigua muralla de la fortaleza que se prolongaba
por el lado norte del Cerro Calderico. Siglo XIII.
Convento de las Reverendas Madres de la Consolación
Bello conjunto de inspiración gótico-mudéjar de principios de
siglo XX.